La Comisión Europea eliminó derechos antidumping y compensatorios de hasta 75% vigentes desde 2014. La decisión admite el cierre de la producción local y abarata un insumo clave de la fotovoltaica.

La Unión Europea dejó de cobrar aranceles especiales al vidrio solar importado de China. La Comisión Europea derogó los derechos antidumping y compensatorios que pesaban sobre ese producto desde 2014 y que habían sido renovados en varias oportunidades. La medida rige desde el 22 de octubre.
Los gravámenes no eran menores: los derechos antidumping iban del 17,5% al 75,4% según el fabricante, y los compensatorios, del 3,2% al 17,1%. El motivo de la derogación es tan simple como revelador: ya no hay industria europea que defender. Los dos productores identificados en el bloque, AGC Glass Europe y GMB Glasmanufaktur Brandenburg, dejaron de fabricar vidrio solar en el primer trimestre de 2025, y GMB además entró en concurso. La Comisión no encontró pruebas de que alguno pueda retomar la producción en un plazo razonable.
El alcance está acotado al vidrio solar con requisitos técnicos específicos: vidrio templado, de bajo contenido de hierro y alta transmitancia, usado principalmente en módulos fotovoltaicos. La decisión no elimina las medidas sobre el vidrio plano arquitectónico de origen chino.
Para los fabricantes europeos de paneles solares, que reclamaban la medida, es una buena noticia: el vidrio representa entre el 12% y el 18% del costo de un módulo estándar. La propia Comisión estima que el alivio tardará al menos cuatro meses en notarse, por los tiempos de producción y transporte.
La lectura de fondo es menos optimista para la industria vidriera del continente, que atraviesa altos costos de energía, demanda débil y presión creciente de importaciones más baratas. Para quienes proyectan fachadas fotovoltaicas, en cambio, el escenario apunta a componentes más accesibles.
Fuente: USGlass Magazine