Durante junio, ARCH.360 BY VASA desarrolló una serie de encuentros destinados a arquitectos, proyectistas y profesionales de la construcción en Neuquén y Mendoza. La agenda puso el foco en la correcta especificación del vidrio, su incidencia en el desempeño de las fachadas, la normativa y la eficiencia energética.

La elección del vidrio dejó hace tiempo de responder únicamente a una decisión estética. Su participación creciente en fachadas y envolventes exige considerar desde las primeras etapas del proyecto variables relacionadas con seguridad, comportamiento térmico, control solar, dimensiones, normativa y prestaciones.
Sobre estos ejes se desarrolló durante junio una nueva agenda de capacitación de ARCH.360 BY VASA, con actividades realizadas en Neuquén y Mendoza dirigidas a arquitectos, desarrolladores, proyectistas, constructores y representantes de instituciones vinculadas con la arquitectura y el desarrollo urbano.
Los encuentros combinaron jornadas específicamente orientadas al uso del vidrio en arquitectura con la participación de ARCH.360 BY VASA en TENDIEZ, espacio de reflexión y debate sobre arquitectura, ciudad y desarrollo urbano que realizó ediciones en ambas provincias.
En Neuquén, ARCH.360 BY VASA organizó junto a clientes de VASA una jornada técnica destinada a profesionales de la construcción.
El vidrio como parte de la estrategia de proyecto
Uno de los principales contenidos fue la presentación “La incidencia del vidrio en la arquitectura y consideraciones de diseño”, que propuso analizar el acristalamiento como parte integral del desempeño del edificio y no como un elemento que se define de manera aislada al finalizar el proyecto.
Durante la capacitación se abordaron criterios para la selección y especificación de los vidrios, requerimientos normativos y aspectos relacionados con la eficiencia energética.
Estas variables adquieren especial relevancia en fachadas con grandes superficies vidriadas, donde las decisiones vinculadas con composición, control solar, transmitancia térmica y condiciones de seguridad pueden influir directamente sobre el confort interior y el consumo energético del edificio.