Oceana, Centro Cultural Lola Mora, Paseo Gigena, Casa L439 y Harbour Tower fueron reconocidas en la quinta edición del Premio Hydro Argentina / Bienal de Arquitectura, que pone el foco en la integración del aluminio dentro del proyecto arquitectónico.

Cinco obras y proyectos fueron distinguidos en la quinta edición del Premio Hydro Argentina / Bienal de Arquitectura a la Mejor Fachada de Aluminio, entregado en el marco de la XX Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires.
La convocatoria reconoció propuestas en las categorías vivienda colectiva, proyecto cultural, obra construida, vivienda unifamiliar y obra futura, con un punto en común: el uso del aluminio como parte activa de la envolvente y no únicamente como componente constructivo.
La selección permite además observar distintas escalas y maneras de resolver una fachada: grandes paños vidriados, geometrías especiales, sistemas modulares, carpinterías curvas y cerramientos de piso a techo.
Cinco obras, cinco soluciones
En vivienda colectiva, el reconocimiento fue para Oceana, de RDR Arquitectos, con participación de Politec S.A. en las carpinterías. La fachada incorpora grandes aberturas que favorecen la entrada de luz natural y refuerzan la continuidad entre interiores, terrazas y paisaje.

En la categoría proyecto cultural, fue distinguido el Centro Cultural Lola Mora, con intervención de Pelli Clarke & Partners / Panedile Arg. y participación de Grupo Daca. Su envolvente combina perfiles de aluminio y superficies vidriadas para trabajar la iluminación natural y la relación visual con el entorno.

El premio a obra construida fue para Paseo Gigena, proyecto de ODA Architecture y Aisenson Arquitectos, con Cascio y Cía. en las carpinterías. La solución de fachada acompaña la geometría del edificio mediante un sistema modular de aluminio y vidrio y su vínculo con el parque público.

En vivienda unifamiliar, la obra premiada fue Casa L439, de Estudio ABS, con participación de Rukalco Carpinterías y Aluminio Brown. Uno de sus rasgos distintivos es el uso de perfiles de aluminio curvados a medida, desarrollados para acompañar la geometría de las aberturas.

Finalmente, en obra futura, fue reconocida Harbour Tower, de Carlos Ott / Urgell Penedo, con participación de OMSA. El proyecto propone fachadas continuas, cerramientos de piso a techo y barandas de aluminio orientadas a maximizar las visuales.

La fachada como trabajo colectivo
Más allá de las obras premiadas, el reconocimiento pone en primer plano algo que muchas veces queda fuera de la imagen final del edificio: la fachada es el resultado de una cadena de decisiones que involucra a arquitectos, fabricantes, carpinteros, distribuidores e industria.
“Una fachada es el resultado de muchas decisiones y del trabajo conjunto entre arquitectos, carpinteros, distribuidores e industria”, señaló Victoria Wasserman, gerente general de Hydro Argentina.
En la misma línea, Mariano Cuello, gerente técnico de Hydro Argentina, destacó que cada proyecto plantea desafíos particulares y que la articulación entre diseño, elección de sistemas, fabricación e instalación resulta determinante para trasladar la propuesta arquitectónica a la obra.
El jurado estuvo integrado por Carlos Dibar, Claudia Faena y Carlos Sallaberry, en representación de la Bienal, y por Mariano Cuello, por Hydro.
Bajo el eje “Diseño, Aluminio y Sostenibilidad”, esta quinta edición volvió a poner sobre la mesa una discusión cada vez más relevante para la arquitectura contemporánea: cómo lograr que sistema, material, fabricación e instalación formen parte de una misma decisión de proyecto.